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Un antiguo refrán oriental cuenta que si un cuervo es capaz de meter todo su pico en el culo de un rinoceronte ese cuervo ira oliendo mierda durante algún tiempo.

A mi novia la conocí como se suelen conocer a las novias. Estábamos en un bar, hablamos, me mandó a la mierda… y yo, a fuerza de insistir pues empece a quedar con ella y esas cosas.

Todo iba sobre ruedas, yo era encantador, ella muy cariñosa. Quedábamos, reíamos, tomábamos cafés en terrazas de bares, nos metíamos mano en el cine, hacíamos el amor en el coche… todo muy bonito y muy romántico. Hasta aquel viernes. Yo ya tenia 32 años, un trabajo que me daba para vivir y empezaba a tener ganas de formar una familia. Así que se me ocurrió pedirle que se viniese a vivir conmigo. No os lo cuento, os lo hago:

YO: Cari, que se me había ocurrido pedirte que vinieses a vivir conmigo.

ELLA: Cuqui, ¿me lo estas diciendo en serio?

YO: Claro que sí bichito.

ELLA: Gordi, pues me encantaría.

(Hasta aquí todo muy bien.)

YO: ¡Va a ser genial vivir juntos!

ELLA: Sí mi amor, lo único…

(Aquí ya empiezan las dudas.)

YO: ¿Quieres tener gato, no? Joder, no me importaría, pero sabes que les tengo alergia.

ELLA: No mi vida, no es eso. Es algo que creo que tienes que saber antes de que vayamos a vivir juntos. Igual si lo sabes no quieres vivir conmigo…

YO: Churri, ¿cómo no voy a querer que vengas? Sea lo que sea seguro que no importa. Nada es más importante que lo que nos queremos.

(Olé mis huevos toreros. Así, apostando a ciegas… seré imbécil.)

ELLA: Pero, ¿tú me quieres por encima de todo?

(Aquí yo creo que ella lo hizo ya un poco regocijándose )

YO: Incluso más.

ELLA: Pues quiero confesarte que te he mentido. No trabajo en un videoclub. Soy webcamer.

YO: No entiendo. ¿Webcamer de qué, de cámaras?

(Aquí me pillo la muy cabrona en fuera de juego. No sé ni qué tontería pregunté )

ELLA: No bichito, webcamer, las chicas que se desnudan y se tocan delante de una cámara y la gente paga por verlas.

YO: ¿Cómo? ¿Trabajas poniéndote en bolas para que unos putos viciosos se la pelen?

ELLA: Jo cari, no te enfades, nuestro amor es lo que cuenta ¿no?

YO: Déjate de caris que no estoy para caris. Trabajas zorreando.

ELLA: No, trabajo en casa. Sola, sin jefes ni horarios y gano una pasta. Además, has dicho que sea lo que sea que no importa. Y yo solo te quiero a ti.

(Claro, ya me ha pillado, voy a lo guay al principio y ahora me la como como un campeón.)

YO: Sí, si yo también te quiero, pero joder, comprende que me pille por sorpresa.

ELLA: Ven anda, no te enfades.

YO: ¿Pero eso ya te da para vivir?

ELLA: Gordi, gano unos tres mil euros al mes.

 

¿Soy gilipollas? Eso parece ¿no? Bueno, el caso es que nos fuimos a vivir juntos. Al principio fue bien. Yo no me metía en su vida, ella ganaba un dinero, yo también ganaba el mío…

Hasta que vino la crisis. Puta crisis. Me quedé sin trabajo. Me pasaba un montón de horas en casa escuchando a mi novia desde la sala. Yo no quería escuchar, pero es que si te acercas a la puerta se oye.

El caso es que ella gemía y decía guarradas a la cámara, a veces se disfrazaba de cosas. Yo sufría en silencio, como las hemorroides. Los cuatro primeros días fueron muuuuuuy largos. Hasta que no pude más y comenzamos una discusión de esas que recuerdas toda la vida. Os la resumo en dos comentarios:

YO: Pues igual mañana te encuentras con que yo también me hago webcamer y enseño el nardo por Internet para que gocen todas.

ELLA: No tienes huevos. Antes de quitarte los calcetines ya te has cagado.

¿Qué no tengo huevos? Tengo unos huevos que no caben por la cámara (eso creía yo). Con dos cojones me fui al Megapark y me compré una webcam en el Satur. La que más megapixeles tenía. Me iban a ver los huevos en HD (eso creía yo).

Esa misma noche me cogí la habitación de los trastos y me la prepare con unos posters guapos de Piratas del Caribe. También me había comprado un disfraz de Jack Sparrow que me quedaba un poco pequeño, pero así ya empezaba fuerte, marcando paquetorro.

Me hice una cuenta en SexyCamers.com:

Nombre: Jack Sparragou
Tamaño del pene: Ya te lo he dicho: Sparragou.

Y ya. A partir de aquí ya puedes emitir. Bueno, también puse una foto de perfil. Era yo con un esparrago triguero entre los dientes con el disfraz puesto.
Cuando ya lo había hecho todo, me puse a pensar: ¿Qué narices hago? Vale, me despeloto y eso, pero ¿en que plan?. ¿Rollo parodia? ¿Hablo? ¿Canto? (¿qué? a mi me gusta cantar)

Tras pensarlo durante un buen rato y probar cosas en el espejo, decidí hacer por fin algo más sensato: Emborráchate y que sea lo que Dios quiera.
Y eso hice. Emborracharme. Emborracharme mucho. Estaba acojonado. Lo bueno y a la vez lo malo de Sexycamers.com es que los vídeos quedan grabados por si por ejemplo estabas tan borracho que no sabes ni que coño has hecho.
El mío jamas lo veréis a no ser que escudriñéis la red. No seré yo el que os lo enseñe. Aún así, como soy buena persona os lo resumo:

Básicamente soy yo, botella de ron en mano desnudándome mientras cantaba la banda sonora de Piratas del Caribe, el clásico “parapampan”. Poco después, solo tenía puestos los calcetines tirado dormido boca abajo en la cama. La visión desde la cámara era escalofriante. Al final del vídeo, aparece mi novia en la escena. Me tapa con una manta y apaga la cámara.

Os diré que emití la friolera de 9 minutos y tuve 73 visitas en directo, 11 “me gustas” incluidos. Descubrí varias cosas. Primera: No valgo para esto. Segunda: Solamente te ven tíos, muchos no hablan tu idioma. Tercera: sexycamers.com es una página que no da dinero. Cuarta: Mi novia tenia razón, no fui capaz de quitarme los calcetines.

En el chat simultaneo hubo un sin fin de comentarios, sobretodo acerca de mis calcetines. Yo también escribí. Mi primer comentario fue algo como: Pytos marixones. Mi segundo comentario fue: Os gudta como muvo la cola eh? . Y el tercer comentario fue: laddadfhmñapñj.

Al día siguiente después de ver el vídeo, mi novia y yo hablamos. Le pedí perdón. Le dije que no había sido justo con ella, que estaba trabajando para ganar un sueldo para casa y yo sólo me fijaba en que se despelotaba sin valorar su esfuerzo.

Ella decidió perdonarme y también dejar el trabajo. Dice que me vio tan acabado, tan patético, tan en la miseria, que se dio cuenta de que aquello me estaba matando. Mi churri, que me quiere mucho.

Por cierto, el vídeo fue trendin tropic en China. Putos chinos.

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